Hoy convocan un festival en Tigre para defender el Paraná
Organizaciones sociales, ambientales y comunidades ribereñas convocaron este sábado a mediodía a un festival y acto público bajo la consigna “El Río Resiste, El Dragado Mata”, con el objetivo de frenar un proyecto de dragado del río Paraná que, según los convocantes, supone una amenaza ambiental y social de gran alcance.
La protesta-cultural, que comenzará a las 12 en la Estación Fluvial de Tigre, incluye música en vivo, oradores, micrófono abierto y acciones colectivas. Los organizadores llaman a “defender las aguas” bajo la premisa de que “el agua es un derecho fundamental” y exhortan a la participación de toda la comunidad: “Es el agua que nos conecta; la obligación del Estado es preservarla y nuestro deber defenderla”, sostienen.
Qué se cuestiona del proyecto
El eje del reclamo es el proyecto de dragado en el tramo conocido como Paraná Guazú–Paraná Grande, que propone profundizar la vía navegable hasta 45 pies —equivalente a 13,4 metros—, una modificación que, según las organizaciones convocantes, beneficiaría principalmente a los grandes concentrados exportadores de granos.
Los denunciantes plantean tres argumentos centrales:
- Ausencia o falta de transparencia del Estudio de Impacto Ambiental (EIA): las organizaciones sostienen que no existe un EIA público, que los estudios disponibles son caducos o fueron contratados por privados con intereses vinculados a las empresas beneficiarias del dragado, y por tanto no ofrecen garantías de objetividad.
- Riesgo de remoción de sedimentos contaminados: advierten que la profundización movilizará capas de sedimento que contienen metales pesados y restos de agrotóxicos, con la consecuente contaminación de aguas, riberas, flora y fauna y de las actividades humanas dependientes del río.
- Impacto socioeconómico y geopolítico del control del agua: además del efecto ambiental, los convocantes denuncian que políticas y acuerdos de gestión del agua —mencionando la resistencia a la privatización de AySA y la crítica a acuerdos con empresas como Mekorot para asesoramiento en provincias y en AySA— implican una mercantilización de un recurso público esencial. En la misma línea, se manifiestan en contra de cambios legislativos, como la modificación de la Ley de Glaciares, que según ellos favorecen a la megaminería.
Audiencia pública y falta de difusión
Según la gacetilla difundida por las organizaciones, en la audiencia pública virtual realizada se expresó un “masivo rechazo” al proyecto. Sin embargo, denuncian que la convocatoria no fue difundida por los medios hegemónicos y que la información circuló principalmente por redes y por comunicados de organizaciones locales, lo que, desde su perspectiva, limitó la visibilización del debate.
Repercusiones para las comunidades ribereñas
Los habitantes de las márgenes del Paraná y las comunidades vinculadas a la pesca artesanal, el turismo fluvial y la agricultura sostienen que cualquier alteración profunda del cauce puede traducirse en pérdidas de saberes, fuentes de trabajo y seguridad sanitaria. “No es un problema de una localidad: es el agua de toda la región”, dice el comunicado organizador, que llama a defender el acceso y la calidad del recurso hídrico.
Los organizadores definieron el encuentro como un “llamado público a defender las aguas” y detallaron la agenda: música en vivo, intervención de oradores, micrófono abierto para vecinos y vecinas y una acción colectiva que tendrá lugar en las inmediaciones de la Estación Fluvial de Tigre. La actividad es de entrada libre y gratuita.
La movilización se inscribe, además, en un marco de reclamos más amplios contra la privatización y la mercantilización del agua. En su pronunciamiento público, las organizaciones se oponen explícitamente a la privatización de AySA, a los acuerdos de asesoramiento señalados con empresas extranjeras y a reformas legales que, denuncian, priorizan intereses extractivos por sobre la protección de los recursos naturales.
Los organizadores cerraron el llamado subrayando que se trata de una defensa colectiva: “No sólo afectan a las familias ribereñas; nos perjudica a todas y todos”. La jornada de hoy busca visibilizar esas consecuencias, presionar por información pública y fomento de estudios independientes, y articular una respuesta social capaz de forzar transparencia en la gestión de un recurso que, afirman, debe permanecer bajo control público y protección ambiental.
Para quienes deseen participar, las organizaciones recomiendan acercarse a la Estación Fluvial de Tigre a la hora convocada y seguir los canales de difusión de los colectivos ambientales y sociales locales para futuras acciones y materiales informativos.

