Actualidad

Masiva movilización por Memoria, Verdad y Justicia

Más de 1 millón de personas colmaron las calles de la Ciudad de Buenos Aires y distintas ciudades del país para conmemorar el 50° aniversario del golpe cívico-militar de 1976 y exigir Memoria, Verdad y Justicia bajo la consigna “Qué digan dónde están”.

La principal movilización se desarrolló entre el Congreso y Plaza de Mayo, donde Madres y Abuelas de Plaza de Mayo encabezaron la marcha junto a organismos de derechos humanos. A la convocatoria se sumaron sindicatos nucleados en la CGT, las dos CTA, movimientos sociales, agrupaciones estudiantiles, partidos de izquierda y otras fuerzas políticas.

La jornada tuvo una fuerte impronta de rechazo al gobierno de Javier Milei. En los cánticos, carteles y pasacalles se repitieron críticas al plan económico oficial y a las políticas de ajuste, en un clima atravesado por la defensa de la educación, la salud pública y los derechos laborales. Las manifestaciones por el 24 de marzo también se replicaron en Córdoba, Rosario, Mar del Plata y Mendoza, donde se registraron convocatorias masivas.

El documento leído durante la movilización vinculó el recuerdo de la dictadura con la situación económica y social actual. En ese texto se sostuvo que el golpe de Estado de 1976 instauró “un nuevo modelo económico basado en la valorización financiera del capital, la desindustrialización y la primarización de la economía”, acompañado por una apertura de importaciones y un terrorismo de Estado orientado a desarticular la organización popular.

También se reivindicaron las luchas obreras y estudiantiles de los años previos a la dictadura, con referencias a programas históricos como los de La Falda, Huerta Grande y el 1° de Mayo de 1968. “Venimos de esas tradiciones y nos sirven como experiencias para fortalecer y recrear la lucha popular contra el gobierno de Milei y Villarruel”, expresó el documento.

En otro tramo, el texto cuestionó la orientación económica del actual gobierno, al que acusó de profundizar la dependencia de Estados Unidos y el cumplimiento de las exigencias del Fondo Monetario Internacional. Además, denunció reformas laborales, previsionales, tributarias, políticas y penales, junto con la entrega de recursos naturales al extractivismo.

La lectura finalizó con un pronunciamiento de solidaridad con distintas causas internacionales, entre ellas Palestina, Cuba, Venezuela, Paraguay e Irán, en un cierre que buscó enlazar la consigna histórica de derechos humanos con un repudio a la guerra, el bloqueo y el intervencionismo extranjero.

A 50 años del golpe, la multitud volvió a ocupar el espacio público con una consigna que atravesó toda la jornada: que la memoria siga siendo un reclamo colectivo y una advertencia política frente al presente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *