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Aumenta la mora crediticia de las empresas

El crédito a empresas mostró una fuerte expansión durante el último año, aunque ese crecimiento vino acompañado por un deterioro sostenido en la capacidad de pago y por señales de alerta cada vez más firmes sobre el entramado productivo. Según un informe del Banco Provincia, en enero de 2026 el 12,5% de las empresas registraba atrasos superiores a 90 días en sus obligaciones financieras. En términos concretos, esto significa que una de cada ocho firmas ya se encuentra en situación de mora.

El problema, sin embargo, es todavía más amplio. Si se incluyen las compañías con demoras de entre 30 y 90 días, el porcentaje de firmas con dificultades asciende al 16,5%. Es decir, más de 35.000 empresas atraviesan algún grado de incumplimiento, en un contexto en el que el financiamiento se expandió con fuerza pero también elevó el nivel de riesgo del sistema.

El informe advierte que el impacto es especialmente fuerte en las pequeñas y medianas empresas. Mientras las grandes compañías exhiben niveles de mora relativamente bajos, las pymes concentran los mayores problemas financieros. En ese segmento, la irregularidad de cartera ronda niveles cercanos a los dos dígitos y prácticamente se duplicó en apenas un año, empujada por el menor acceso al crédito y por costos financieros más altos.

La diferencia entre escalas empresarias también aparece con claridad en los datos agregados. Las grandes firmas registran una mora del 2,1%, una cifra muy inferior a la del universo pyme, lo que refleja mejores condiciones de negociación y mayor capacidad para absorber tensiones financieras. En cambio, el resto del entramado productivo queda mucho más expuesto a las oscilaciones de la actividad y del costo del dinero.

Otro rasgo que marca el informe es la altísima concentración del financiamiento. El 1% de las empresas concentra el 75% del crédito total, mientras que el 5% explica más del 90% de los préstamos. Esa estructura deja en evidencia una fuerte distorsión: los indicadores generales tienden a ocultar las dificultades que enfrentan miles de firmas más pequeñas, que son las que sostienen buena parte del empleo y del circuito comercial.

La mora, además, se extendió a todos los sectores económicos, aunque con intensidades distintas. Entre los rubros más afectados aparecen hoteles y restaurantes, con una irregularidad del 17,2%; pesca, con 12,7%; y textil y calzado, con 12,6%. Incluso actividades con buen desempeño relativo, como el agro o la energía, mostraron incrementos en los atrasos.

Uno de los datos más llamativos se observa en petróleo y minería: allí la mora pasó del 6,9% a comienzos de 2025 al 11,2% en enero de 2026, pese a tratarse de uno de los motores de la economía.

El fenómeno también se replica en todo el mapa provincial. La irregularidad de pagos aumentó en todas las provincias durante el último año, con incrementos destacados en Santa Cruz, La Rioja y Chubut. En Formosa se observa el cuadro más crítico, con más de una de cada cinco empresas en situación irregular. En la provincia de Buenos Aires, la mora llega al 9,6%, por debajo del promedio nacional, aunque con un salto significativo respecto del año anterior.

Durante 2025, el crédito al sector privado creció cerca del 70% en términos reales en el promedio anual, lo que permitió sostener la actividad en distintos rubros. Pero el mismo proceso también profundizó el endeudamiento y las dificultades para cumplir con los pagos, en un escenario de tasas elevadas. La advertencia del informe es clara: si los atrasos continúan extendiéndose, el problema puede escalar y golpear con más fuerza a la cadena de pagos en su conjunto.

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