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Aumenta el desempleo y el endeudamiento en el Conurbano

Hace más de dos décadas que no se observaba un nivel de endeudamiento y morosidad tan alto entre las familias del conurbano bonaerense. El deterioro económico golpea con fuerza a los 24 partidos del Gran Buenos Aires, donde la desocupación trepó al 9,5%, por encima del promedio nacional del 7,5%, y ya alcanza a 10,9 millones de personas. En apenas un año se sumaron 142 mil nuevos desocupados, en un escenario atravesado por cierres de empresas, caída del consumo y creciente precarización laboral.

El impacto del ajuste se siente especialmente en distritos como La Matanza, Merlo y Moreno, donde la desocupación supera los dos dígitos y se ubica entre el 10,5% y el 11,8%. A ello se suma una informalidad laboral del 43,1%, el registro más alto del país, que consolida al conurbano como la zona de mayor fragilidad social y económica de la Argentina. La situación se agrava por la caída del consumo masivo, que en la región alcanzó el 8,3%, muy por encima del promedio nacional.

El golpe sobre la estructura productiva también es severo: en el conurbano cerraron 5.832 industrias y comercios, con una fuerte incidencia del derrumbe de sectores como el textil, el metalmecánico y la construcción, golpeados por la paralización de la obra pública. El resultado es un círculo vicioso que combina menos producción, menos empleo, menos salarios y más endeudamiento.

Un informe de Provincia Microcréditos advierte que hay que retroceder 21 años para encontrar niveles de morosidad similares a los actuales. La irregularidad financiera llegó al 15,4%, una cifra inédita en más de dos décadas. A nivel nacional, la imposibilidad de las familias de afrontar sus deudas se ubica en 10,6%, también un récord histórico y más del doble del 5,1% registrado durante la pandemia.

El cuadro económico reconfigura además el escenario político. En octubre de 2025, Fuerza Patria se impuso en el Gran Buenos Aires con el 44,8% de los votos, frente al 36,2% obtenido por La Libertad Avanza, reflejo del malestar social acumulado en una región histórica para las luchas populares. Mientras se profundiza el ajuste “de los monopolios”, crecen las asambleas barriales y la participación vecinal como respuesta a una crisis que vuelve a poner al conurbano en el centro de la escena nacional.

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