Llegó Milei y cerraron más de 26.000 empresas
Un relevamiento de Fundar evidenció una marcada retracción del entramado empresarial hasta marzo de 2026, con impactos especialmente severos en la industria, el comercio, el transporte, la construcción y las actividades inmobiliarias, que figuran entre los sectores más golpeados.
La cantidad de empresas registradas en la Argentina volvió a exhibir una caída marcada y profundizó las señales de debilitamiento del tejido productivo. Entre noviembre de 2023, el mes previo a la asunción de Javier Milei, y marzo de 2026, desaparecieron 26.448 firmas en todo el país, lo que equivale a una contracción del 5,2% sobre el total. La información surge del Monitor mensual de empresas elaborado por Fundar, a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
De acuerdo con ese relevamiento, en noviembre de 2023 había 512.357 empresas activas, mientras que en marzo de 2026 el universo bajó a 485.909, una cifra comparable a la observada en septiembre de 2021. El deterioro se intensificó además en el tramo más reciente de la serie: solo en marzo se contabilizaron 2.011 empresas menos que en febrero, lo que implicó una baja mensual del 0,41%. En términos interanuales, la merma fue de 14.203 firmas respecto de marzo de 2025, un retroceso del 2,8%.
El informe advierte que ya se acumulan 18 meses seguidos de caída mensual en la cantidad de empresas y 25 descensos interanuales consecutivos. Al comparar este desempeño con los primeros meses de otras administraciones presidenciales, la trayectoria actual aparece como la más negativa de toda la serie reconstruida desde 1996.
La retracción del universo empresario también se refleja en el empleo formal privado. Según datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino, desde el inicio de la gestión de Milei se perdieron 216.643 puestos registrados en el sector privado y 22.446 empleos en casas particulares.
El golpe no fue igual para todos los rubros. En la variación acumulada desde noviembre de 2023, transporte y almacenamiento encabeza las caídas, con un desplome del 16,39% en la cantidad de empresas. Más atrás aparecen el sector inmobiliario, con una baja del 12,79%, y la construcción, con una retracción del 9,50%.
Si se toma la comparación interanual, la industria manufacturera figura entre las actividades más castigadas, con una baja del 4,5%, equivalente a 2.167 empresas menos. El comercio también mostró un retroceso severo: cayó 3,5% y perdió 5.145 firmas en doce meses.
A esa lista se suman el agro, con una baja del 2,3%, y la construcción, con una contracción del 2,1% frente al mismo mes del año anterior. El resto de los sectores agrupados también terminó en terreno negativo, lo que deja en evidencia un deterioro extendido en buena parte de la economía formal.
Fundar señala además que, sobre 18 ramas de actividad relevadas —sin incluir organizaciones extraterritoriales ni administración pública—, 11 mostraron bajas en marzo respecto de febrero. En la comparación interanual, ese número asciende a 13 sectores en retroceso, la misma cantidad que acumula caídas desde noviembre de 2023.
El mapa territorial también muestra una tendencia generalizada a la baja. Desde la asunción del actual Gobierno, 23 de las 24 jurisdicciones del país registraron menos empresas. La única excepción fue Neuquén, que presentó un incremento del 1,99% en ese período.
Entre las provincias más afectadas en términos porcentuales aparecen La Rioja, con una caída del 17,46%; Catamarca, con el 12,71%; y Chaco, con el 11,55%. También figuran entre las más golpeadas Tierra del Fuego, Misiones y Corrientes. Sin embargo, cuando se observa la pérdida absoluta, el mayor impacto recae sobre los grandes distritos.
En la comparación interanual, la provincia de Buenos Aires encabezó la baja con 4.311 empresas menos que un año atrás. Le siguieron Córdoba, con 2.187 firmas menos; la Ciudad de Buenos Aires, con una reducción de 1.539; y Santa Fe, con una caída de 1.305 empresas. En conjunto, esos cuatro distritos concentran cerca del 72% del total de empresas del país, por lo que su comportamiento resulta decisivo para el resultado nacional.
Frente a noviembre de 2023, Buenos Aires perdió 5.615 empresas, Córdoba 4.388, Santa Fe 2.993 y la Ciudad de Buenos Aires 2.909, confirmando el peso que tuvo el derrumbe en los principales polos productivos y de servicios del país.
El informe también repasa algunos casos concretos registrados en marzo. Entre ellos, la suspensión por tiempo indeterminado de una planta de Granja Tres Arroyos en Entre Ríos, que puso en riesgo 950 puestos de trabajo; el cierre de la planta de Adient en Pueblo Esther, que dejó de fabricar asientos para autos en el país y pasó a importarlos desde Brasil; el cierre de Leval S.A. en San Nicolás, con 52 despidos; y la clausura de la fábrica textil Mazalosa, en el Parque Industrial de La Rioja, dedicada a la confección de indumentaria para distintas marcas.
En paralelo, el documento menciona anuncios de inversión en otros sectores. Entre ellos, el plan de Chevron por 13.800 millones de dólares para desarrollar el área El Trapial, en Vaca Muerta; el ingreso al RIGI de un proyecto minero en Mendoza por 891 millones de dólares; y la inversión anunciada por Mercado Libre por 3.400 millones de dólares para 2026.
El panorama general, concluye el relevamiento, muestra una economía con señales dispares: mientras algunos sectores proyectan expansión o nuevos desembolsos, una porción importante del entramado empresario formal sigue en retroceso. La pérdida de firmas, especialmente en actividades intensivas en empleo, aparece hoy como uno de los indicadores más sensibles de la tensión que atraviesan la producción y el mercado laboral.

