Crece el pluriempleo: afecta al 11,5% de los trabajadores ocupados
La necesidad de sumar ingresos para sostener el presupuesto familiar llevó a que la cantidad de personas que tienen más de un empleo en la Argentina alcanzara en 2025 uno de sus niveles más altos de los últimos años. El fenómeno se desarrolla en paralelo con una pérdida de puestos de trabajo registrados y con el crecimiento de actividades informales y jornadas laborales más extensas.
De acuerdo con datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, procesados en un informe elaborado por C-P Consultora y la Fundación Ebert, el 11,5% de la población ocupada tenía dos o más trabajos durante 2025. La proporción representa un incremento de casi tres puntos porcentuales respecto del 8,7% registrado en 2017.
El estudio señala que el pluriempleo no responde a una única realidad y distingue diferentes situaciones dentro del mercado laboral. Mientras quienes cuentan con una sola ocupación trabajan en promedio 37,5 horas semanales, entre quienes tienen más de un empleo la carga laboral se ubica en una franja que llega hasta las 50 horas semanales.
Uno de los segmentos identificados como “pluriempleo emergente” concentra el 48% de los casos. Se trata, además, del grupo con jornadas más prolongadas: alcanza un promedio de 49 horas semanales. Más de la mitad de estos trabajadores supera las 45 horas de trabajo por semana y el 22% llega a superar las 60 horas.
El informe identifica como uno de los principales motores de esta expansión a las denominadas tareas de “cuello azul”, vinculadas con trabajadores de menores niveles de calificación e ingresos. Este grupo representa el 63% del pluriempleo emergente y registra una jornada promedio de 50 horas semanales.
Crecimiento económico sin creación de empleo
El incremento del pluriempleo se produce, además, en un escenario en el que el crecimiento de determinadas actividades económicas no necesariamente se traduce en una expansión del empleo registrado.
Un informe del Centro de Estudios de la Realidad Argentina (CentroRA), de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), señala que durante los últimos dos años se perdieron 329.667 puestos de trabajo registrados. El mismo análisis sostiene que ocho de los diez sectores de la economía que más crecieron no generaron empleo en proporción con ese aumento de actividad.
Entre las actividades con mayor expansión aparece el agro, con un crecimiento del 40%, seguido por la intermediación y los servicios financieros, con el 19%; minas y canteras, con el 16%; y hoteles y restaurantes, con el 13%. Sin embargo, el desempeño de estos sectores no se tradujo en una creación equivalente de puestos de trabajo registrados.
El caso de la minería resulta particularmente significativo. A pesar de ubicarse entre las actividades de mayor crecimiento relativo, perdió alrededor de 5.200 empleos durante el último año: pasó de unos 92.000 trabajadores a 86.800 en marzo de 2026, según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) relevados por la Secretaría de Trabajo.
En el sector financiero también se registró una reducción del empleo. Su dotación cayó 3,7% en el mismo período. En tanto, el agro, pese al fuerte incremento de su nivel de actividad, incorporó apenas unos 1.700 trabajadores en términos interanuales y representa el 5,2% del empleo privado registrado.
Más horas para compensar los ingresos
Los datos muestran así una tensión entre la evolución de algunas variables de actividad económica y las condiciones concretas en las que se desarrolla el trabajo. El crecimiento de determinados sectores no está acompañado necesariamente por una mayor demanda de trabajadores registrados, mientras que una parte de la población ocupada recurre a un segundo o tercer empleo para completar sus ingresos.
En este contexto, el pluriempleo aparece asociado no solamente a una mayor cantidad de ocupaciones sino también a una extensión de la jornada laboral. Para quienes necesitan sumar ingresos, la alternativa puede implicar acumular horas de trabajo, combinar empleos formales e informales o aceptar condiciones laborales más precarias.
La evolución del mercado laboral plantea, de este modo, un escenario en el que el aumento de la actividad en determinados sectores convive con la destrucción de puestos registrados en otros y con una creciente necesidad de multiplicar las fuentes de ingreso. La discusión sobre el crecimiento económico queda así vinculada directamente con la calidad del empleo, el nivel de los salarios y la distribución de los beneficios derivados de la expansión de determinadas actividades.
Mientras una parte de la economía registra incrementos de actividad, para numerosos trabajadores el desafío cotidiano consiste en generar más horas de trabajo y sumar ocupaciones para alcanzar ingresos suficientes. Los datos del pluriempleo y de la evolución del empleo registrado reflejan esa transformación del mercado laboral argentino.

