Líneas de colectivos del AMBA empiezan a recortar servicios
El conflicto por los subsidios y el atraso en el reconocimiento de los costos amenaza con afectar a 104 líneas de jurisdicción nacional. Las cámaras empresarias aseguran que acumulan un desfasaje de $40.000 millones y reclaman medidas urgentes al Gobierno.
El transporte público de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) enfrenta una nueva amenaza de deterioro. Las empresas que operan más de un centenar de líneas nacionales anunciaron que comenzarán a disminuir progresivamente las frecuencias, con las primeras restricciones previstas para los servicios nocturnos a partir de este lunes 19 de octubre. La decisión responde, según sostienen, a la falta de recursos suficientes para afrontar los costos operativos y a la ausencia de una actualización de los fondos que reciben del Estado.
La advertencia fue formulada conjuntamente por la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA), la Cámara del Transporte de la Provincia (CTBPA) y la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de General Sarmiento (CEUTUPBA). Las entidades alertaron que el deterioro de la situación económica de las compañías compromete tanto la regularidad de los recorridos como la continuidad de las prestaciones.
De acuerdo con las cámaras, las conversaciones mantenidas con funcionarios de la Secretaría de Transporte de la Nación, encabezada por Mariano Plencovich, no derivaron hasta ahora en decisiones concretas para adecuar la estructura de costos del sector. Los empresarios sostienen que realizaron esfuerzos para mantener los colectivos en circulación, pero advierten que ya no pueden seguir cubriendo con recursos propios la brecha entre los gastos efectivos y los ingresos reconocidos oficialmente.
Uno de los puntos centrales de la disputa con el Gobierno de Javier Milei es el valor del boleto mínimo para los servicios de jurisdicción nacional, que permanece en $742,81 desde mayo. Las compañías calculan que, sin asistencia estatal, la tarifa debería ser $1.751,32 más elevada, una diferencia que, según argumentan, condiciona el financiamiento cotidiano de la actividad.
A ese desfasaje se suma otro reclamo económico. Las entidades estiman en $40.000 millones las pérdidas acumuladas entre junio y octubre por la diferencia entre los ingresos previstos y los efectivamente reconocidos. Según denunciaron, ese monto todavía no fue compensado por las autoridades nacionales.
El impacto de esta situación, advirtieron, no se limita a las cuentas de las empresas. La falta de recursos repercute en la cantidad de servicios disponibles, las condiciones de seguridad, la calidad de las prestaciones y la posibilidad de renovar las unidades. Por ese motivo, las restricciones anunciadas podrían afectar directamente a 104 líneas nacionales que conectan la Ciudad de Buenos Aires con distintos puntos del conurbano bonaerense.
Las cámaras empresarias manifestaron que mantienen su disposición a negociar, aunque reclamaron que los compromisos asumidos en las conversaciones oficiales se traduzcan en medidas efectivas. Sostienen que el sistema necesita una estructura de costos acorde con la realidad económica, financiamiento suficiente y reglas previsibles para evitar una mayor reducción de los servicios.
Mientras no haya una respuesta oficial que permita cerrar la brecha financiera denunciada por las empresas, los usuarios del AMBA podrían comenzar a enfrentar mayores tiempos de espera, especialmente durante la noche, en un sistema del que dependen diariamente millones de pasajeros para trasladarse entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.

