Identifican el gen vinculado a insuficiencia renal e infertilidad
Investigadores pertenecientes a la Universidad Nacional de La Plata participaron en el diagnóstico de una familia argentina afectada por Nefronoptisis, una enfermedad poco frecuente que causa graves problemas renales e infertilidad masculina. El uso de secuenciación de exoma completo permitió poner fin a años de incertidumbre clínica.
Las enfermedades poco frecuentes (EPOF) representan uno de los mayores desafíos de la medicina moderna. Son aquellas enfermedades que afectan a menos de 1 de cada 2.000 habitantes y la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que existen entre 6000 a 8000 enfermedades poco frecuentes o raras identificadas. Es así, que, si se toma a todas las EPOF en conjunto, afectan al 8% de la población mundial, un total de 350 millones de pacientes afectados. En Argentina, se estima que 3 millones de personas padecen alguna de ellas. Debido a su baja prevalencia y síntomas heterogéneos, los pacientes suelen atravesar una “odisea diagnóstica” que dura años
En un reciente avance liderado por la Dra Paula Rozenfeld, directora del laboratorio DIEL (Diagnóstico e Investigación de Enfermedades Lisosomales) perteneciente al IIFP (Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos)– dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP y del CONICET quien trabajó en conjunto con instituciones del sistema científico nacional, se logró identificar la raíz genética de una afección renal crónica y un cuadro de infertilidad masculina en una familia local.
El poder de la Secuenciación Masiva
El estudio se centró en una paciente de 47 años con insuficiencia renal de origen desconocido que había requerido un trasplante. Su hermano presentaba la misma condición renal, sumada a antecedentes de infertilidad.
A través del proyecto GeCEPoF (Genómica Clínica de Enfermedades Poco Frecuentes), en el que participan profesionales de la UNLP, se aplicó la técnica de Secuenciación de Exoma Completo. Esta tecnología permite “leer” todos los genes que codifican proteínas en el cuerpo humano para buscar errores específicos.
Un hallazgo, dos respuestas
El análisis reveló que ambos hermanos compartían dos variantes genéticas (mutaciones) en el gen NPHP4. Este gen es responsable de producir la proteína nefrocistina 4, fundamental para el funcionamiento de las cilias en las células del riñón y del flagelo de los espermatozoides.
- En el riñón: Las mutaciones causan Nefronoptisis, una enfermedad que destruye progresivamente la capacidad del órgano para filtrar y concentrar la orina.
- En la fertilidad: La falta de esta proteína afecta la movilidad de los espermatozoides (astenozoospermia), explicando por primera vez la causa genética de la infertilidad del hermano.

Impacto en la Salud Pública
Este trabajo no sólo brindó respuestas a una familia, sino que demuestra la importancia de la inversión en ciencia pública. El diagnóstico preciso no solo cierra un ciclo de incertidumbre, sino que permite un asesoramiento genético adecuado para la planificación familiar y optimiza los tratamientos futuros.
Más sobre el laboratorio DIEL
El DIEL ofrece la posibilidad a pacientes de todo el país de acceder a un diagnóstico confirmatorio de más de 25 EPOF, entre las cuales podemos citar a las enfermedades lisosomales como las de Fabry, Gaucher y Mucopolisacaridosis.
En el laboratorio se realizan los estudios bioquímicos y genéticos para pacientes con sospecha clínica, recibiendo muestras biológicas de todo el país. El DIEL está abocado a la investigación, difusión, diagnóstico y seguimiento de Enfermedades Poco Frecuentes, haciendo especial énfasis en las Enfermedades Lisosomales y Angioedema hereditario.
Las EPOF causan considerable efecto en la calidad de vida de los pacientes que las padecen, asociada a discapacidad y menor expectativa de vida. Los pacientes que las sufren padecen lo que se denomina la “odisea diagnóstica” en el camino de encontrar su diagnóstico correcto, el cual demora muchos años y causa innumerable efectos en los pacientes, sus familias, sistema de salud y la sociedad en conjunto. En su mayoría estas patologías son de origen genético, crónicas, progresivas y degenerativas y, en muchos casos, pueden producir algún tipo de discapacidad. Algunas son graves y ponen en serio riesgo la vida de los pacientes si no se las diagnostica a tiempo y se las trata de forma adecuada.
La mayoría de los pacientes que padecen EPOF no tienen un diagnóstico certero. En muchas de las ocasiones no llegan a identificarse como tales, pues a menos de que se esté preparado para reconocerlas, son erróneamente diagnosticadas o no diagnosticadas. Se tarda, en promedio, más de 4 años realizar el diagnóstico y el 20% de los pacientes obtiene su diagnóstico a los 10 años de iniciado los síntomas. Esta demora está asociada no solo al desconocimiento de las enfermedades sino, también, a que pueden presentar síntomas comunes a otras patologías más frecuentes, y ser confundidas con ellas. Además, hay una escasez de profesionales de la biomedicina y centros especializados que se dediquen al seguimiento y tratamiento de pacientes con EPOF.
El DIEL provee estudios de laboratorio de 25 enfermedades lisosomales. En los 20 años del servicio DIEL se recibieron más 17652 muestras con sospecha de enfermedades lisosomales, de las cuales un 6,7% resultaron con diagnostico positivo, confirmatorio y exacto. A partir del proyecto Genoma Humano, aparece un nuevo enfoque disponible para el diagnóstico de pacientes con EPOF; las tecnologías de secuenciación masiva (TseqM), que ya están disponibles en DIEL para ofrecerlas a pacientes de nuestro país con sospecha de EPOF de causa genética monogénica.

