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Obesidad y trastornos del sueño

La obesidad es una enfermedad crónica, multifactorial y progresiva, asociada a un aumento significativo del riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles, entre ellas diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, dislipidemia y enfermedad hepática grasa asociada al metabolismo. Asimismo, impacta negativamente en la calidad de vida y el bienestar emocional. En 2025, más del 50% de los participantes de la campaña  nunca había recibido diagnóstico.

De acuerdo con el reporte World Obesity Atlas 2025, desarrollado por la Federación Mundial de Obesidad, el 39% de los adultos en Argentina vive con obesidad. Según datos del Ministerio de Salud del país, 20,4% de los chicos y adolescentes de entre 5 y 17 años tienen obesidad.

Si bien entre el 40 y el 70% de los casos de obesidad pueden atribuirse a factores genéticos, estos interactúan con las exposiciones ambientales y el estilo de vida. De esta manera, puede existir predisposición a la obesidad pero esta no expresarse si se fortalecen hábitos saludables.

Asimismo, la sociedad tiende a estigmatizar la obesidad, lo que puede derivar en rechazo social, acoso y exclusión, aumentando el riesgo de empeorar el estado de salud de las personas con sobrepeso y obesidad.

“Durante la campaña sobre obesidad realizada en el Hospital de Clínicas en 2025 más del 50% de los participantes que fueron diagnosticados con obesidad nunca habían recibido diagnóstico formal por parte de profesionales de la salud ni se reconocía como persona con obesidad. Las comorbilidades más frecuentes fueron hipertensión arterial (36,5%), diabetes mellitus (13,5%), dislipidemia (14,9%) y enfermedad hepática/hígado graso (22,3%). El 30,4% presentó al menos dos comorbilidades cardiometabólicas” sostuvo Pilar Quevedo (MN 124.023), jefa de la División Nutrición del Hospital de Clínicas de la UBA.

De esta manera la elevada prevalencia de obesidad no diagnosticada trae consigo una alta carga de comorbilidades cardiometabólicas, lo que refuerza la necesidad de sostener y fortalecer campañas de prevención y diagnóstico.

Obesidad y sueño

El Dr. Facundo Nogueira (MN 84.970), jefe del Laboratorio del Sueño del Hospital de Clínicas, quien participará de la campaña, explica que la relación entre obesidad y sueño es bidireccional y tiene un impacto profundo tanto en la salud física como mental.

Diversos estudios muestran que la falta de sueño altera genes vinculados al apetito y modifica la producción de las hormonas que regulan el hambre y la saciedad, favoreciendo conductas alimentarias de riesgo. A su vez, es frecuente que las personas con obesidad presenten trastornos del sueño, lo que empeora el descanso, incrementa el cansancio diurno y afecta el estado de ánimo y la salud mental.

Según datos publicados en Science Direct, alrededor del 70% de las personas con apneas del sueño tienen sobrepeso, más de la mitad de quienes viven con obesidad padecen este trastorno, y en pacientes candidatos a cirugía bariátrica la prevalencia supera el 85%.

El Dr. Nogueira detalla que en hombres y mujeres posmenopáusicas, la acumulación de tejido graso en el cuello y la garganta aumenta el riesgo de colapso de la vía aérea durante el sueño. “La faringe es muscular y se relaja al dormir. Si hay exceso de tejido graso, se estrecha el paso del aire, primero aparece el ronquido y, si progresa, se producen las apneas del sueño”, señala.

Como contraparte, el especialista explica que dormir mal también favorece el aumento de peso. El cansancio crónico reduce la iniciativa para la actividad física, promueve el sedentarismo y, en muchos casos, los despertares nocturnos se asocian a la ingesta de alimentos durante la noche, lo que incrementa el riesgo de sobrepeso y obesidad.

En personas con obesidad severa puede presentarse además la hipoventilación nocturna, una condición en la que el exceso de tejido graso en el abdomen y el tórax dificulta la respiración durante el sueño, disminuye el ingreso de oxígeno y aumenta el dióxido de carbono en sangre, con consecuencias cardíacas y neurológicas potencialmente graves.

“El descanso y el sueño son pilares fundamentales en el tratamiento de las enfermedades metabólicas y cardiovasculares, incluida la obesidad. Dormir bien mejora el ánimo, la energía y la capacidad para sostener hábitos saludables”, concluye Nogueira.

La Campaña Semana de la Obesidad 2026 se realizará en el Hospital de Clínicas (Av. Córdoba 2351, planta baja, sector A). La actividad se organizará mediante un circuito de seis postas para conocer antecedentes médicos y hábitos de los participantes, hacerles chequeos y darles una devolución personalizada.

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