El Gobierno ajusta subsidios: luz y gas más caros
El Gobierno nacional formalizó este martes la puesta en marcha del Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), el sistema que reemplaza la segmentación tarifaria previa y que fija criterios patrimoniales y económicos más estrictos para la asignación de subsidios a los consumos de electricidad y gas. La medida quedó establecida en una disposición publicada en el Boletín Oficial y busca reducir el universo de beneficiarios mediante cruces de información interinstitucional y controles más rígidos.
Según la normativa, el ReSEF se conformará inicialmente con la información existente en el antiguo padrón (RASE) y se completará con una declaración jurada digital que cada solicitante deberá presentar para actualizar o acreditar su situación familiar, patrimonial y de acceso a otros suministros energéticos. El nuevo formulario habilita, asimismo, opciones de actualización presencial a través de la ANSES para quienes no cuenten con conectividad o habilidades digitales.
La secretaría de Energía será la autoridad responsable de administrar el registro y supervisar la asignación de los subsidios, apoyada por los cruces de datos provistos por la ANSES y otros organismos estatales. En los considerandos oficiales se indica que el objetivo es “identificar con precisión quiénes realmente necesitan la ayuda estatal” y evitar la asignación indebida de fondos públicos.
Criterios de exclusión: quiénes quedarán fuera
El ReSEF establece una batería de criterios que determinan la exclusión automática del beneficio cuando se verifican determinados bienes o niveles de capacidad económica. Entre los principales ítems que aparecen en la normativa y en los informes periodísticos están: la posesión de un automóvil con antigüedad menor o igual a tres años (con excepción de titulares con Certificado Único de Discapacidad), la tenencia de tres o más inmuebles registrados a nombre de integrantes del hogar, la propiedad de embarcaciones de lujo o aeronaves, y la titularidad de activos societarios que manifiesten elevada capacidad económica.
Los usuarios que ya integraban el RASE no deberán reinscribirse: sus datos migrarán automáticamente al ReSEF, aunque se les permitirá actualizar la información patrimonial o del grupo conviviente si correspondiere. No obstante, las autoridades advierten que el cruce de bases de datos podrá determinar bajas automáticas en caso de detectar inconsistencias o mejoras patrimoniales no declaradas.
Impacto para los hogares: facturas más altas y menor cobertura
En la práctica, la focalización propuesta tenderá a concentrar la asistencia en los sectores de menores recursos y a reducir la cobertura para segmentos de ingresos medios que actualmente acceden al subsidio. Desde el Gobierno prevén que, a medida que avance la aplicación de los cruces y la exclusión de casos con bienes de alto valor, un mayor número de hogares pasará a abonar tarifas más cercanas al costo real del servicio, lo que se traducirá en facturas más elevadas a lo largo del año, especialmente en los meses de mayor consumo.
Especialistas y organizaciones del sector previsiblemente cuestionarán la escala del ajuste sobre hogares de clase media, dado que la pérdida del beneficio por actualización patrimonial o por errores en los cruces podría generar disrupciones en familias que previamente no estaban preparadas para absorber el aumento de tarifas.
Qué cambia para las pymes
El régimen también introduce criterios más exigentes para pequeñas y medianas empresas: aquellas que acrediten capacidad económica, activos relevantes o niveles de facturación superiores a los parámetros fijados quedarán excluidas del subsidio energético. Para comercios, industrias y servicios con alto consumo energético, la salida del régimen subsidiado implicará un aumento de costos operativos que podría trasladarse a los precios al público o erosionar márgenes en un contexto de actividad económica frágil. Sectores productivos ya anticiparon su preocupación por el impacto sobre la competitividad y la inflación de costos.
Balance y perspectivas
El ReSEF constituye un paso administrativo y operativo importante en la redefinición de la política de subsidios energéticos: por un lado, busca ajustar el gasto público y dirigir la ayuda hacia los sectores más necesitados; por otro, abre un escenario de tensiones políticas y sociales por el efecto inmediato sobre facturas y costos empresariales. En las próximas semanas se espera que la implementación del formulario, los primeros cruces de datos y las bajas automáticas por exclusiones, sean el termómetro de la capacidad del sistema para ejecutar la focalización sin generar perjuicios involuntarios.

