Permanecer en una relación “tóxica” …
Por Orillas, espacio de Psicoanálisis (*)
Cuando se está en una relación sufriente, es importante considerar que no se va a resolver solo, o a fuerza de voluntad. A veces se trata simplemente de ir a hablar con un analista.
Se suele llamar tóxica, enfermiza, o patológica, a cierta dependencia amorosa: no poder estar sin el otro, miedo a que nos dejen, etc. Esto termina en una pretensión de control sobre el otro, buscando garantizar el amor, cuando justamente eso es lo que no se puede controlar.
En otros casos se habla de relaciones tóxicas entre familiares, o amigos, o en el ámbito laboral. Muchos dicen de sí mismos que son tóxicos.
Etimológicamente, tóxico viene del latín, «toxicum», que quiere decir «veneno». Lo tóxico para el psicoanálisis es el término coloquial de la alienación al Otro.
Solemos escuchar: “Me hace mal, pero aun así no puedo separarme, sigo enganch@«. Cuando se está en una relación sufriente, cuando este estilo de vínculo perdura en el tiempo y no se modifica, o cuando se repite una y otra vez, A veces se trata simplemente de ir a hablar con un analista.
Si bien existen las personas complicadas e incluso perversas, nombrar al otro como tóxico supone no hacerse responsable de la parte que nos toca, supone un desconocimiento de la propia implicación en aquello que se elige y que produce padecimiento. El trabajo en un análisis permite ubicar y conmover esa posición subjetiva.
“Soy tóxico», ponerse una etiqueta así, cierra la posibilidad de preguntarse por qué decimos eso. Fija el sentido. Las etiquetas agrupan en un «todos iguales», borrando lo singular de cada uno. En cambio, eso propio de cada uno se encuentra en el despliegue de la palabra abierta a otros sentidos que vienen de nuestra propia historia.
¿Nos preguntamos por qué nos enganchamos con alguien del cual decimos que es tóxico o que nos hace mal? ¿Por qué no nos alejamos? Algo hay de lo propio en ese rasgo del otro que, sin saberlo, resuena en nuestro inconsciente. En otras palabras, hay algo muy propio, pero a su vez desconocido de nosotros mismos, que rechazamos. De eso no se quiere saber nada, pero no saber no lo hace menos mortificante.
(*) Orillas es un espacio de Psicoanálisis, que ofrece orientación clínica y asistencia a las problemáticas subjetivas de nuestra época. Equipo: Lic. Rocío Batalla, Lic. Flavia Ferreyra, Lic. Laura Fangmann, Lic. Mariana Gavotti, Lic. María Paz Varela


