Scott Bessent sin careta
Mientras Brasil acudía este domingo a las urnas en una elección considerada por Washington como estratégica para el futuro político de la región, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, reivindicó públicamente la intervención financiera de su gobierno para sostener al gobierno de Javier Milei y dejó abierta la posibilidad de repetir ese mecanismo en otros países latinoamericanos.
En una entrevista difundida por el portal estadounidense Axios, Bessent sostuvo que la estabilización de la economía argentina produjo un cambio significativo en el escenario regional y permitió a Washington fortalecer sus alianzas. “Nunca antes habíamos tenido tantos países latinoamericanos aliados con Estados Unidos”, afirmó, al calificar el proceso como un cambio “generacional” o incluso “sin precedentes”.
El funcionario también se refirió directamente al respaldo financiero otorgado a la Argentina en 2025, cuando la administración de Donald Trump puso a disposición un esquema de asistencia que incluyó un swap de monedas por hasta 20.000 millones de dólares. El mecanismo fue implementado antes de las elecciones legislativas de octubre de ese año, en un contexto de fuertes tensiones cambiarias y dudas de los mercados sobre el programa económico de Milei.
“Usamos nuestro balance financiero para estabilizar al gobierno, uno de nuestros grandes aliados en América Latina, durante una elección”, había explicado Bessent posteriormente. También sostuvo que Estados Unidos obtuvo un beneficio económico de la operación.
“Le permitimos llegar a las elecciones”
En su explicación sobre el papel desempeñado por Washington, Bessent destacó que el respaldo financiero fue decisivo para que Milei pudiera atravesar aquel período de presión cambiaria. Según su relato, mediante los acuerdos entre los bancos centrales, Estados Unidos contribuyó a sostener la posición financiera argentina hasta las elecciones.
Consultado sobre si una operación de características similares podría volver a realizarse en otros países del hemisferio, el secretario del Tesoro respondió afirmativamente. La definición adquiere especial relevancia porque el propio funcionario vinculó la política de estabilización económica con la construcción de alianzas políticas de largo plazo en América Latina.
La dimensión política del respaldo estadounidense también había quedado expuesta cuando Bessent señaló que Washington tenía una “oportunidad generacional” para ampliar sus alianzas en la región y mencionó los procesos electorales de distintos países latinoamericanos.
Argentina como pieza de una estrategia regional
Las declaraciones de Bessent se produjeron mientras Brasil celebraba sus elecciones presidenciales, un proceso que Axios presentó como una prueba de la influencia de Donald Trump en la principal economía latinoamericana. La administración estadounidense ya había intervenido en la disputa con Brasil mediante medidas arancelarias y sanciones, mientras que el gobierno de Milei expresó su respaldo al candidato Flávio Bolsonaro.
En ese contexto, el funcionario estadounidense presentó el caso argentino como un ejemplo de cómo la utilización de instrumentos financieros puede contribuir simultáneamente a estabilizar una economía y fortalecer alianzas políticas con Washington.
La operación con Argentina no fue presentada oficialmente por Estados Unidos como un “rescate” o un “bailout”, sino como una asistencia mediante el Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro. Sin embargo, Bessent reconoció que el objetivo fue estabilizar al gobierno argentino en un momento electoral y posteriormente afirmó que la operación había generado ganancias para Estados Unidos.
Así, sus declaraciones vuelven a poner en discusión hasta qué punto la política económica argentina se encuentra atravesada por intereses geopolíticos externos. Para sus críticos, el respaldo financiero de Washington constituye una forma de influencia sobre las decisiones económicas y políticas del país. Desde esa perspectiva, el apoyo a Milei no respondería únicamente a consideraciones financieras, sino también al objetivo estadounidense de consolidar gobiernos aliados y ampliar su influencia sobre América Latina.
Más allá de esas interpretaciones, existe un dato reconocido por el propio funcionario estadounidense: Washington utilizó recursos de su Tesoro para sostener la estabilidad argentina en un período electoral y considera que esa intervención contribuyó a fortalecer su posición política en la región. La afirmación de Bessent de que Estados Unidos podría repetir la experiencia deja planteado un interrogante central sobre el alcance que tendrán en los próximos procesos electorales latinoamericanos las herramientas financieras de la principal potencia mundial.

