Encuesta para periodistas: percepción de riesgo en el ejercicio del periodismo en Argentina
Amnistía Internacional lanzó una nueva encuesta dirigida a periodistas con el objetivo de relevar y visibilizar las distintas formas de violencia que afectan el ejercicio de la libertad de expresión en Argentina.
La iniciativa busca recoger experiencias sobre agresiones, hostigamientos y ataques que reciben periodistas en el desarrollo de su trabajo, así como analizar su impacto en la práctica profesional, incluyendo su posible efecto silenciador.
La encuesta es anónima y está dirigida a periodistas de todo el país, sin distinción de género, que trabajen en distintos formatos y plataformas (gráfica, radio, televisión y medios digitales).
Hay tiempo para participar hasta el 22 de mayo de 2026, en https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfnzIHq45IHFGIE4BXt5Sj4jV_Dj8gBMFtCW52R9AV_jE44cw/viewform
El panorama en Argentina
La encuesta se lanza en un contexto preocupante para la libertad de expresión en Argentina frente a un aumento de ataques contra periodistas y el deterioro de las condiciones en las que ejercen su labor.
Según datos del monitoreo de libertad de expresión del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), en 2024 se registraron 179 casos de ataques al ejercicio periodístico, lo que representa un aumento del 53% respecto al año anterior. Además, hasta noviembre de 2025 se contabilizaron 250 agresiones, muchas de ellas provenientes de altos niveles del poder político.
Estos ataques incluyen campañas de difamación, violencia digital, amenazas, intentos de hackeo, así como agresiones físicas en el contexto de coberturas en la vía pública. En este último aspecto, se estima que cerca de 300 trabajadores de prensa resultaron heridos entre 2024 y lo que va de 2025, en muchos casos mientras cubrían manifestaciones sociales.
En ese contexto, Amnistía Internacional, junto con otras organizaciones de la sociedad civil, sindicatos y entidades que nuclean a periodistas, participó en 2025 de una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la situación de la libertad de expresión en Argentina. Allí se presentó un panorama alarmante sobre las condiciones en las que se ejerce el periodismo en el país. Las organizaciones denunciaron un escenario de hostigamiento y deslegitimación impulsado desde el propio Estado, que utiliza su poder para perseguir, humillar y silenciar voces críticas, tanto en el ámbito digital como en el espacio público.
Este escenario no solo afecta a quienes ejercen la profesión, sino que también impacta directamente en el derecho de la sociedad a recibir información.
La violencia contra periodistas no es un fenómeno aislado: forma parte de un patrón más amplio que incluye discursos estigmatizantes, campañas coordinadas de ataque y el uso de herramientas tecnológicas —incluida la inteligencia artificial— para amplificar la violencia.

