Con un test rápido y barato se puede detectar el dengue
Investigadores del CONICET avanzan en una nueva herramienta diagnóstica basada en aptámeros, una tecnología innovadora que podría permitir detectar el virus del dengue de manera temprana, rápida y económica en hospitales, centros de salud y operativos territoriales.
El dengue se ha convertido en uno de los mayores desafíos sanitarios de América Latina. Los brotes cada vez más frecuentes, la expansión geográfica del mosquito transmisor y la presión que generan sobre los sistemas de salud han puesto en evidencia la necesidad de contar con herramientas que permitan detectar la enfermedad de forma temprana y accesible.
En ese contexto, un equipo de investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) trabaja en el desarrollo de un test rápido para diagnosticar dengue durante los primeros días de infección. El proyecto es llevado adelante por especialistas del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET-UNR) y recientemente recibió apoyo de la Fundación Williams.
La iniciativa apunta a resolver una de las principales dificultades que presenta la enfermedad: identificar rápidamente a las personas infectadas para mejorar su atención médica y fortalecer la vigilancia epidemiológica durante los brotes.
Por qué es importante detectar el dengue de manera temprana
El dengue es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti. En la mayoría de los casos provoca fiebre, dolores musculares, cefaleas intensas y malestar general, pero algunas personas pueden desarrollar cuadros graves que requieren atención médica inmediata.
La detección temprana resulta clave porque permite realizar un seguimiento adecuado de los pacientes y anticipar posibles complicaciones. También ayuda a las autoridades sanitarias a identificar zonas con circulación viral activa y desplegar medidas de prevención y control.
Actualmente existen métodos diagnósticos muy precisos, como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), considerada uno de los estándares internacionales para la detección de virus. Sin embargo, estas técnicas requieren equipamiento sofisticado, laboratorios especializados y personal altamente capacitado, condiciones que no siempre están disponibles en todos los centros de salud.
“Si bien existen métodos diagnósticos muy sensibles como la PCR, requieren infraestructura especializada y personal capacitado. Nuestro objetivo es generar un test rápido, innovador y económico, que pueda utilizarse en distintos niveles del sistema de salud para fortalecer la capacidad diagnóstica del país”, explica la investigadora Elisa Bolatti, responsable del proyecto.
El objetivo: detectar una proteína clave del virus
La estrategia del equipo se centra en la detección de la proteína NS1, una molécula producida por el virus del dengue que circula en altas concentraciones en la sangre durante los primeros días de la infección.
Esta proteína representa un blanco especialmente atractivo para el diagnóstico porque está presente desde las etapas iniciales de la enfermedad y además se encuentra altamente conservada entre los cuatro serotipos conocidos del dengue.
Si el nuevo desarrollo logra identificar la NS1 de manera rápida y confiable, los profesionales de la salud podrían contar con una herramienta capaz de detectar la infección prácticamente desde el comienzo de los síntomas.
La meta de los investigadores es que el futuro test pueda utilizarse directamente en el lugar donde se encuentra el paciente, sin necesidad de trasladar muestras a laboratorios complejos. Esto permitiría su implementación en guardias hospitalarias, centros de atención primaria e incluso en operativos sanitarios realizados en territorio durante situaciones de brote.
Qué son los aptámeros y por qué podrían cambiar los diagnósticos
El aspecto más innovador del proyecto se encuentra en la utilización de aptámeros, una tecnología biotecnológica que viene ganando protagonismo en distintas áreas de la medicina y el diagnóstico molecular.
Los aptámeros son pequeñas moléculas sintéticas diseñadas para reconocer y unirse con gran precisión a una sustancia específica, de manera similar a como actúan los anticuerpos utilizados en muchos test diagnósticos.
Sin embargo, presentan ventajas importantes respecto de los anticuerpos convencionales. Mientras que estos últimos suelen requerir procesos biológicos complejos para su producción, los aptámeros pueden fabricarse íntegramente en laboratorio mediante procedimientos más simples y controlados.
Esto permite reducir costos, facilitar la producción a gran escala y mejorar la estabilidad de los reactivos, características especialmente valiosas para el desarrollo de herramientas diagnósticas accesibles.
“Esto nos permite superar muchas de las limitaciones tecnológicas y de costos asociadas a los anticuerpos convencionales”, señala Bolatti.
En qué etapa se encuentra el proyecto
Actualmente los investigadores se encuentran en una fase de optimización de la tecnología.
Los próximos pasos incluyen la producción de las proteínas NS1 correspondientes a los cuatro serotipos del dengue y la selección de aptámeros capaces de reconocerlas con alta especificidad.
Una vez completada esa etapa, los científicos avanzarán en la integración de los distintos componentes para construir un prototipo funcional que luego será sometido a pruebas con muestras clínicas reales.
Si los resultados son satisfactorios, el desarrollo podría transformarse en una alternativa nacional para fortalecer la capacidad diagnóstica frente a futuros brotes.
Una plataforma que podría servir para otras enfermedades
El potencial del proyecto va más allá del dengue.
El grupo de investigación ya cuenta con experiencia en el desarrollo de herramientas basadas en aptámeros para otras enfermedades, incluyendo prototipos diagnósticos para el Virus del Papiloma Humano (VPH) y el SARS-CoV-2, responsable de la pandemia de COVID-19.
Gracias a esa trayectoria, los científicos consideran que la plataforma tecnológica que están construyendo podría adaptarse rápidamente para detectar otros virus emergentes o patógenos de interés sanitario.
En otras palabras, la misma estrategia utilizada para reconocer el dengue podría emplearse en el futuro para desarrollar nuevos sistemas de diagnóstico frente a enfermedades que aún no representan una amenaza o incluso frente a virus todavía desconocidos.
Ciencia argentina para responder a problemas concretos
El proyecto también constituye un ejemplo de articulación entre distintos actores del sistema científico y tecnológico nacional.
La iniciativa reúne capacidades del CONICET, la Universidad Nacional de Rosario, el Instituto de Biología Molecular y Celular y la empresa de base tecnológica DETx MOL S.A., con el objetivo de transformar conocimiento científico en soluciones concretas para la salud pública.
En una región donde el dengue se ha convertido en una preocupación recurrente, disponer de herramientas de diagnóstico rápidas, económicas y producidas localmente podría representar una ventaja estratégica.
Mientras los investigadores continúan perfeccionando el sistema, el desarrollo muestra cómo la ciencia argentina busca aportar respuestas innovadoras a problemas que afectan de manera directa la vida cotidiana de millones de personas. Un test capaz de detectar el dengue de forma temprana y accesible no solo permitiría mejorar la atención de los pacientes, sino también fortalecer la capacidad de respuesta frente a una enfermedad que cada año desafía a los sistemas sanitarios de la región.

