La histeria hoy
Por Orillas, espacio de Psicoanálisis (*)
¡Qué histérica! ¿Por qué se usa este término como un adjetivo descalificativo?
La palabra histeria deriva del griego, y significa, útero, matriz. En la antigüedad se la consideraba una enfermedad orgánica de origen uterino que afectaba al cuerpo en su totalidad. En la edad media cambia el significado y, de enfermedad orgánica pasa a locura o posesión demoníaca. En el siglo XIX, algunos psiquiatras las consideraban simuladoras.
Freud, en lugar de observarlas, las escuchó y así descubre, vía la palabra, el carácter simbólico de los síntomas histéricos. El síntoma histérico característico eran las conversiones somáticas (parálisis de una parte del cuerpo, ceguera, convulsiones) sin ningún tipo de correlato neurológico que lo justifique. Esos síntomas eran verdaderos enigmas. Freud descubre, al escucharlas, que muchas de las asociaciones que surgían en relación a los síntomas, estaban articuladas a deseos reprimidos, y en muchos de los casos, en relación a la vida sexual.
En la actualidad los síntomas histéricos ya no suelen presentarse como antes. Los síntomas no suelen portar un sentido dirigido al Otro. El rechazo al inconsciente y la ausencia de metáforas da lugar a síntomas que afectan al organismo (anorexia, cutting por ejemplo) y no al cuerpo simbólico del que hablaba Freud.
Lo que caracteriza a la histeria es el deseo insatisfecho, deseo de otra cosa, en lo cotidiano se manifiesta como una constante insatisfacción, una demanda desmedida al otro, porque nada es suficiente, nada alcanza. La expresión “no hay nada que le venga bien” suele estar en relación a esto.
Es una posición que muchas veces pasa inadvertida para quienes la padecen.
Notemos que las redes ponen el deseo insatisfecho en su máxima potencia, llevando a un deslizamiento metonímico imparable de una cosa a la otra. La pregunta por el deseo colapsa entre imágenes ideales, objetos y saberes de consumo que proliferan produciendo más insatisfacción.
Recientemente se instaló entre los jóvenes el concepto de chica o chico “Pick me”, que traducido al castellano significa “elegime”. Lo interesante es que se aplica a ambos géneros y condensa un rasgo propio de la histeria, el querer ser vist@, reconocid@, elegid@ por el otro, casi de un modo exclusivo. De este modo se sostiene la ilusión de ser lo único para el otro soslayando que… no se lo es.
La necesidad de ser reconocido suele descansar sobre una fantasía inconsciente de exclusión. El temor a serlo exacerba la búsqueda de reconocimiento por parte del otro, llevando a la histeria a ocupar incluso posiciones sacrificiales.
Hay un saber inconsciente pero no sabido por la persona, que, al develarse en un análisis, produce efectos vivificantes.
(*) Orillas es un espacio de Psicoanálisis, que ofrece orientación clínica y asistencia a las problemáticas subjetivas de nuestra época. Equipo: Lic. Rocío Batalla, Lic. Flavia Ferreyra, Lic. Laura Fangmann, Lic. Mariana Gavotti, Lic. María Paz Varela.


