Se conocieron los ganadores de la Distinción Franco-Argentina en Innovación
Se trata del investigador Ricardo Martín Negri en la categoría senior y la investigadora Melina Nisenbaum en la categoría junior, ambos pertenecientes al CONICET. La iniciativa tiene como objetivo estimular y difundir la transferencia de conocimientos y tecnología aplicada a productos y procesos capaces de mejorar la calidad de vida.
En un acto realizado en la Embajada de Francia, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), el Institut français d’Argentine (IFA)-Embajada de Francia y la empresa TotalEnergies en Argentina entregaron los reconocimientos de la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2026. En esta oportunidad, el ganador en la categoría senior fue el investigador principal del CONICET en el Instituto de Química, Física de Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE, CONICET-UBA), Ricardo Martín Negri por su proyecto “Litio Circular. Recuperación de litio y otros metales de alta demanda provenientes de baterías de litio gastadas, empleando materiales provenientes de la biomasa en un esquema de economía circular”. En tanto, la investigadora asistente del Consejo en el Grupo de Ingeniería en Bioprocesos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Melina Nisenbaum fue galardonada en la categoría junior por su proyecto “Proceso de biofabricación de celulosa bacteriana a partir de residuos industriales para la producción de biomateriales flexibles sustitutos de plásticos sintéticos”.
La iniciativa tiene como objetivo estimular y difundir la transferencia de conocimientos y tecnología aplicada a productos y procesos capaces de mejorar la calidad de vida. En esta edición, se consideraron 41 proyectos de innovación y desarrollo, a escala piloto y prototipo, en las áreas: transición energética e innovación, calidad del aire y tratamiento, reciclado y disminución en el uso de plásticos. El certamen contó con un jurado de expertos en representación de las distintas instituciones organizadoras como así también, de especialistas externos de diversas instituciones como el Instituto Petroquímico Argentino (IPA) y la Universidad francesa París-Saclay.
Los ganadores
“Litio Circular. Recuperación de litio y otros metales de alta demanda provenientes de baterías de litio gastadas, empleando materiales provenientes de la biomasa en un esquema de economía circular” es el proyecto ganador en la Categoría Senior liderado por el investigador Ricardo Martín Negri. La investigación busca la recuperación de distintos elementos y componentes como el litio, cobalto, níquel, cobre y aluminio presentes en las baterías de ión-litio (LIBs) gastadas para reincorporarlos a la industria. El proceso, que ya fue probado con éxito en el laboratorio, abarca desde la neutralización inicial de la batería, hasta un proceso de “lavado” químico (lixiviado) que permite extraer los componentes críticos en estado líquido.
A su turno el investigador Ricardo Martín Negri, sostuvo: “Recibo el premio con gran orgullo en nombre del grupo de trabajo que es grande, le agradezco a mi esposa y al trabajo del jurado. El nivel de la ciencia argentina es muy fuerte y eso es muy estimulante”.
La innovación de este desarrollo ocurre a nivel microscópico. Para poder realizar la extracción de los metales, el equipo de Litio Circular, que está integrado por especialistas en las áreas de química inorgánica, nanomateriales y química física (LAMCE-INQUIMAE), y química orgánica y de materiales (LP-CIHIDECAR), diseñó unas pequeñas perlas ecológicas de apenas unos milímetros que funcionan como “esponjas inteligentes”, utilizando recursos como celulosa extraída de plantas nativas. Al estar combinadas con nanomateriales especiales, estas perlas son capaces de absorber selectivamente el litio o el cobalto, para luego liberarlos y volver a utilizarse una y otra vez. Así, el proyecto consolida una economía circular lista para adaptarla a una planta piloto para demostrar que el reciclaje tecnológico a mayor escala es posible en el país.
“Proceso de biofabricación de celulosa bacteriana a partir de residuos industriales para la producción de biomateriales flexibles sustitutos de plásticos sintéticos” es el proyecto ganador en la Categoría Junior liderado por la investigadora Melina Nisenbaum. Este proyecto busca transformar residuos orgánicos industriales en una alternativa ecológica a los plásticos flexibles tradicionales. La clave de esta innovación radica en la «biofabricación»: utilizando comunidades de microorganismos, los investigadores logran alimentar a estas bacterias con desechos de bajo valor para que produzcan celulosa bacteriana, un biomaterial de alta calidad. De esta manera, el proceso no solo ofrece una solución sostenible para el manejo de residuos, sino que genera un recurso versátil y amigable con el medio ambiente, todo bajo los principios de la economía circular.
“Es una forma de reconocer la línea de trabajo y la distinción llega en un momento importante del proyecto porque queremos comenzar con la etapa de escalado. Esta distinción es mucho más que un premio, representa confianza, impulso y una posibilidad de cooperación internacional”, expresó la investigadora Melina Nisenbaum.
El proyecto articula capacidades de microbiología, bioprocesos e ingeniería de materiales y el gran desafío es llevar esta tecnología a una escala mayor para su uso cotidiano. El emprendimiento local +USO, especializado en crear textiles a partir de biomateriales participará como validador tecnológico y potencial adoptante, aportando requerimientos de aplicación, experiencia en procesamiento y evaluación del desempeño de la celulosa bacteriana (CB) en formatos flexibles. El desarrollo busca consolidar una plataforma tecnológica transferible, orientada a disminuir el uso de plásticos y a fortalecer una cadena regional de biofabricación basada en economía circular.

