ActualidadEducación

Celulares en el aula: los colegios privados se oponen a la ley

La regulación del uso de celulares en las escuelas bonaerenses abrió un nuevo capítulo de debate entre las autoridades educativas y los establecimientos privados. Luego de que el Senado provincial aprobara una iniciativa para limitar la utilización de estos dispositivos en las aulas secundarias, la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA) reclamó que las instituciones tengan autonomía para establecer sus propias pautas, de acuerdo con sus proyectos pedagógicos y las necesidades de cada comunidad educativa.

El planteo fue formulado por Martín Zurita, secretario ejecutivo de la entidad, quien advirtió que las restricciones deben estar acompañadas por herramientas legales que permitan garantizar su cumplimiento. Según sostuvo, establecer una prohibición sin determinar qué medidas pueden adoptar las autoridades escolares frente a una infracción puede debilitar la capacidad de intervención de directivos y docentes.

Desde AIEPA señalaron que cuestiones como la retención temporal de un teléfono pueden derivar en conflictos con las familias si no existe una normativa que establezca con claridad los procedimientos permitidos y las responsabilidades de cada parte. Por eso, la organización reclamó reglas precisas que resguarden tanto a los estudiantes como a quienes trabajan en las instituciones.

Zurita también puso el foco en la responsabilidad de los adultos. Si bien reconoció que las escuelas son ámbitos fundamentales para enseñar hábitos, límites y formas de convivencia, remarcó que los teléfonos llegan a las aulas desde los hogares y que las familias tienen un papel central en el uso que hacen de ellos niños y adolescentes.

Una discusión que excede las aulas

El pronunciamiento de los colegios privados se produjo después de que el Senado bonaerense convirtiera en ley un proyecto del diputado Martín Rozas, del espacio Unión y Libertad, que regula la utilización de celulares en las escuelas secundarias. La iniciativa establece que los dispositivos podrán emplearse cuando formen parte de una propuesta pedagógica y exista autorización de las autoridades escolares.

La nueva disposición se suma a la Ley 15.534, sancionada en diciembre de 2025, que restringe el uso de teléfonos móviles en las escuelas primarias. Esa normativa, impulsada por el senador Emmanuel González Santalla, fue aprobada por unanimidad en ambas cámaras, aunque su implementación quedó pendiente de la reglamentación del Poder Ejecutivo provincial.

La demora generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos. Santalla reclamó públicamente al gobernador Axel Kicillof y a la ministra de Educación, Flavia Terigi, que avancen con la puesta en marcha de la regulación para el nivel primario. El legislador también mencionó las medidas adoptadas en otros países de la región para limitar el uso de pantallas durante la jornada escolar.

En paralelo, el senador Marcelo Leguizamón cuestionó declaraciones de Terigi sobre el alcance de la normativa y defendió el trabajo legislativo que permitió su aprobación.

Para AIEPA, sin embargo, el debate no debería agotarse en decidir si los celulares se permiten o se prohíben. La entidad consideró necesario discutir con mayor profundidad el impacto de las redes sociales y los dispositivos digitales en niños, adolescentes y adultos, así como las responsabilidades compartidas entre las familias, las escuelas y el Estado.

El desafío será encontrar un equilibrio entre el aprovechamiento educativo de la tecnología y la necesidad de evitar distracciones que interfieran con el aprendizaje. Para los colegios privados, cualquier regulación deberá contar con criterios claros de aplicación, procedimientos definidos y suficiente margen de decisión institucional para que las reglas puedan sostenerse en la práctica cotidiana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *